La forma más segura para la realización de la vocación cristiana (Semillas de Espiritualidad Josefina. Enero de 2023)

1. Acogida

2. Oración inicial

3. Tema del Mes:

La forma más segura para la realización de la vocación cristiana

         “A la gente de cualquier parte del mundo y a los jóvenes en particular, a quienes se dirige vuestro apostolado, enseñáis, con la vida y con las palabras, que el ejemplo de José de Nazaret, plenamente consagrado al servicio de Jesús es todavía el camino más simple, seguro y fascinante de realizar de una manera plena y alegre la vida y la vocación cristiana”.

(Papa Francisco, Mensaje a los participantes en el Capítulo General

de los Oblatos de San José. 31/08/2018)

         El Papa Francisco, continuando el compromiso de sus predecesores, nos ha enviado cada año mensajes con motivo de las Jornadas Mundiales de Oración por las Vocaciones, que han sido una importante ocasión para reflexionar sobre las vocaciones en unidad con toda la Iglesia.

         En su Mensaje para la 59ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Francisco escogió como tema “Llamados a construir la familia humana” y nos enseña que “cuando hablamos de “vocación” no se trata sólo de elegir una u otra forma de vida”, pero que en la vocación se trata sobre todo de “realizar el sueño de Dios”. Vamos a ver:

         “Por tanto, cuando hablamos de “vocación” no se trata sólo de elegir una u otra forma de vida, de dedicar la propia existencia a un ministerio determinado o de sentirnos atraídos por el carisma de una familia religiosa, de un movimiento o de una comunidad eclesial; se trata de realizar el sueño de Dios, el gran proyecto de la fraternidad que Jesús tenía en el corazón cuando suplicó al Padre: «Que todos sean uno» (Jn 17,21)”.

         En este mismo mensaje para la 59 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Francisco nos exhorta a caminar y trabajar juntos, porque “¡una gran familia humana unida en el amor no es una utopía, sino el proyecto para el que Dios nos creó!”. Vamos a ver:

         “Toda vocación en la Iglesia, y en sentido amplio también en la sociedad, contribuye a un objetivo común: hacer que la armonía de los numerosos y diferentes dones que sólo el Espíritu Santo sabe realizar resuene entre los hombres y mujeres. Sacerdotes, consagradas, consagrados y fieles laicos caminamos y trabajamos juntos para testimoniar que una gran familia unida en el amor no es una utopía, sino el proyecto para el que Dios nos ha creado”.

(Papa Francisco: 59 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones)

         Podemos entonces resumir esta enseñanza del Papa Francisco diciendo que construir una gran familia humana unida en el amor no es una utopía. Es el gran llamado de Dios. Y para la realización de este sueño todos estamos llamados: sacerdotes, consagrados y consagradas, fieles laicos. Pero, ¿cómo hacer esto en la práctica? El Papa Francisco no ofrece una respuesta única, pero nos ofrece pautas preciosas, sobre las cuales reflexionaremos en este año 2023. Comencemos con dos pautas preciosas:

1) La forma más segura de cumplir la vocación cristiana viene del ejemplo de José de Nazaret. Veamos lo que dijo el Papa Francisco:

         “A la gente de cualquier parte del mundo y a los jóvenes en particular, a quienes se dirige vuestro apostolado, enseñáis, con la vida y con las palabras, que el ejemplo de José de Nazaret, plenamente consagrado al servicio de Jesús es todavía el camino más simple, seguro y fascinante de realizar de una manera plena y alegre la vida y la vocación cristiana”.

(Papa Francisco, Mensaje a los participantes en el Capítulo General

de los Oblatos de San José. 31/08/2018)

2) “San José viene en nuestra ayuda a la escucha y respuesta a la vocación recibida”. En su Mensaje para la 58ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Francisco eligió como tema “San José: el sueño de una vocación” y nos enseña que San José, “a través de su vida ordinaria, realizó algo extraordinario a los ojos de Dios ”, y que “San José viene en nuestra ayuda” en la escucha y respuesta a la vocación recibida. Vamos a ver:

         “Queridos hermanos y hermanas:

         “El pasado 8 de diciembre, con motivo del 150.º aniversario de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia universal, comenzó el Año dedicado especialmente a él (cf. Decreto de la Penitenciaría Apostólica, 8 de diciembre de 2020). Por mi parte, escribí la Carta apostólica Patris corde para «que crezca el amor a este gran santo». Se trata, en efecto, de una figura extraordinaria, y al mismo tiempo «tan cercana a nuestra condición humana». San José no impactaba, tampoco poseía carismas particulares ni aparecía importante a la vista de los demás. No era famoso y tampoco se hacía notar, los Evangelios no recogen ni una sola palabra suya. Sin embargo, con su vida ordinaria, realizó algo extraordinario a los ojos de Dios.

         “Dios ve el corazón (cf. 1 Sam 16,7) y en san José reconoció un corazón de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano. Las vocaciones tienden a esto: a generar y regenerar la vida cada día. El Señor quiere forjar corazones de padres, corazones de madres; corazones abiertos, capaces de grandes impulsos, generosos en la entrega, compasivos en el consuelo de la angustia y firmes en el fortalecimiento de la esperanza. Esto es lo que el sacerdocio y la vida consagrada necesitan, especialmente hoy, en tiempos marcados por la fragilidad y los sufrimientos causados también por la pandemia, que ha suscitado incertidumbre y miedo sobre el futuro y el mismo sentido de la vida. San José viene a nuestro encuentro con su mansedumbre, como santo de la puerta de al lado; al mismo tiempo, su fuerte testimonio puede orientarnos en el camino.”

(Mensaje del Papa Francisco para la 58ª Jornada Mundial de Oración

por las Vocaciones – 25 de abril de 2021)

4. Reflexión e Intercambio

         Comparta las enseñanzas del Papa Francisco contenidas en esta “Semillas de Espiritualidad Josefina”.

5. Compromiso del mes

         Interactúa con tu Comunidad y participa activamente en las conmemoraciones y celebraciones de los Santos Esposos José y María, que se realizan el 23 de enero de cada año.

6. Oración final.

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